La antigua asociación entre hongos y plantas

La asociación entre hongos y plantas probablemente empezó con las primeras plantas terrestres.

Un trabajo de unos investigadores de la Universidad de Sheffield arroja luz sobre cómo las primeras plantas del planeta empezaron a colonizar tierra firme hace 470 millones de años al formar una asociación con los hongos del suelo.
La investigación, publicada en Nature Communications, ha proporcionado pruebas esenciales que muestran que las plantas primitivas trabajaron junto con los hongos del suelo para reverdecer la Tierra en el Paleozoico, hace casi 500 millones de años.
La investigación, en la que además han trabajado expertos de los Reales Jardines Botánicos de Kew, Imperial College London y de la Universidad de Sydney, cambia la idea que se tenía de la evolución del comportamiento dinámico entre las plantas y los hongos.
Los científicos han sospechado durante mucho tiempo que los hongos del suelo formaron una relación mutuamente beneficiosa con las primeras plantas terrestres para así jugar juntos un papel esencial en la colonización inicial de los ambientes terrestres. Sin embargo, hasta ahora había una ausencia de pruebas que demostraran cómo podrían haber cooperado las primeras plantas de tierra firme (de hace 470 millones de años) con los hongos para el beneficio mutuo.
El equipo de investigadores estudio la hepática, que es uno de los miembros del grupo de plantas terrestres más antiguas (briofitas) que todavía habita nuestro mundo y que aún comparte muchas características con sus remotos antepasados.

 

Usaron un ambiente controlado en el que podían simular una atmósfera rica en dióxido de carbono, similar a la que pudo haber durante el Paleozoico, cuando aparecieron las primeras plantas terrestres. Se cree que este ambiente amplificó significativamente los beneficios de los hongos sobre el crecimiento de las plantas y favoreció la formación temprana de la asociación entre plantas y hongos.
Los investigadores encontraron en el experimento que la hepática era colonizada por el hongo, aumentando significativamente la fotosíntesis, la asimilación de dióxido de carbono, crecimiento y reproducción, que son factores que tienen un impacto beneficioso frente a la presión de selección evolutiva.
Las plantas crecen y se reproducen mejor cuando son colonizadas por los hongos simbióticos porque éstos proporcionan nutrientes esenciales del suelo. A cambio, el hongo se beneficia al recibir carbono de la planta. Esta investigación encontró que cada planta era capaz de cobijar hongos que en total cubrirían un área equivalente a entre una y dos pistas de tenis.
Según David Beerling, el estudio de estas plantas tan primitivas ha permitido abrir una ventana al pasado para investigar cómo las primeras plantas de tierra firme evolucionaron. “Nuestro resultado apoya la idea de que el reverdecimiento de la Tierra fue promovido por la simbiosis entre plantas y hongos. Muestra que las plantas no ‘pusieron un dedo’ en tierra sin formar equipo con los hongos”, dice.
Esto es algo que se había sospechado durante mucho tiempo, pero hasta ahora no se había investigado. Según este investigador, se requiere que pensemos acerca del papel crucial de la cooperación entre organismos que dirigió cambios fundamentales en la ecología de nuestro planeta.
Los hongos están presentes en todo tipo de hábitats a lo largo de toda la Tierra y son esenciales para el crecimiento de las plantas. “Es excitante pensar que ahora estamos empezando a descubrir la asociación de hongos con las plantas inferiores y que hay muchas cosas aún por investigar”, afirma Martin Bidartondo, otro investigador el equipo.
Así que, ya sabe, si usted va a un restaurante y se come un plato sofisticado aromatizado por trufas (o vive de buscar esos estupendos frutos en los bosques) piense que la simbiosis entre el árbol correspondiente (castaño, nogal, encina o roble) y el suculento hongo subterráneo ya empezó hace 470 millones, cuando se dio por primera vez una relación entre hongos microscópicos del suelo y plantas tan humildes como las hepáticas.

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